domingo, 8 de noviembre de 2015

Villae maritima





http://institucional.us.es/revistas/habis/39/16%20rodriguez%20oliva.pdf



           El siguiente opúsculo ha sido escrito por Rodríguez Oliva[1] y Beltrán Fortes[2] que dedican las siguientes páginas a las villae maritima de  la costa de Málaga. Lo primero que nos muestran Oliva y Fortes es diferenciar una villa maritima, debido a sus características, ya que no todas las villae que se encuentran próximas a la costa se pueden considerar maritima. Este tema suscita controversia pues según el profesor Fernández Castro, la única villa maritima de la península es Centoña, en La Coruña. No obstante, los autores proponen el asentamiento del Faro de Torrox como villa estrictamente maritima. El Faro de Torrox está fechado en el siglo I a.C. y en él se han encontrado piletas de salazón donde había ánforas con garum que era utilizado para comerciar.
            Se presenta también a la villa de Loma de la Torre de Benalgabón como villa maritima pues se han descubierto en su zona residencial unas factorías dedicadas al salazón de pescado. No obstante, se nos presenta Puerta Oscura que era una villa suburbana muy cerca de la costa y tal vez con una función elemental en el comercio de transporte de pescado, con lo cual, supuestamente podría ser una villa maritima, ya que se han encontrado diversas piletas de pescado del siglo IV d.C.
            Según avanza el escrito, nos percatamos de que muchas de esas villae maritima están profundamente relacionadas con la fabricación cerámica ya que en casi todas se encuentran varios hornos y además hay una prolífica decoración de mosaicos. Es en los mosaicos donde los autores dedican más fotos, de muy buena calidad por cierto, pero en mi opinión deberían haber puesto el mismo ímpetu gráfico en la explicación de las villae.

PUBLICADO POR IVÁN QUESADA MAYO


   [1] Universidad de Málaga.
   [2] Universidad de Sevilla.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Urbanismo en la Hispania Citerior



http://aespa.revistas.csic.es/index.php/aespa/article/viewFile/112/110

            Dejo aquí un artículo acerca del urbanismo romano en la Hispania Citerior, es decir, en la región de la Cuenca del Ebro. Ha sido realizado por José Ángel Asensio Esteban en el número 76 de la revista AEspA. Es preciso tener en cuenta que es un artículo bastante general pues no ahonda en ninguna ciudad ni aspecto en máxima profundidad. No obstante está dotado de varios planos que nos ayudan a comprender la organización urbana de la Hispania romana.
            Este trabajo hace referencia explícita a las ciudades de Aeso[1], La Cabañeta, Calagurris Nassica[2], La Caridad[3], La Corona, Municipium Hiberia Iulia Ilercavonia Dertosa, Gabarda, Gracchurris[4], Lesso, Ilerda, la colonia Lepida/Celsa, Osca, Pompelo y Segeda II. Todas estas ciudades e fundaron para proteger caminos o puentes e incluso regiones agrícolas y mineras.
            El artículo empieza su estructura presentando el perímetro de estas ciudades que siempre suele ser de carácter geométrico en la medida de lo posible, ya que debemos de tener en cuenta los accidentes topográficos. Se habla también del carácter sagrado de la muralla que separa la ciudad de lo profano, tal y como hemos visto en clase. Más adelante se nos explica la organización interna de estos núcleo urbanos haciendo hincapié en aquellos que no tienen un plano ortogonal, a pesar de ser de origen romano, que se debe al terreno sobre el que se asientan. Ya por último, hablan sobre la posición general de los edificios públicos como el foro o las tabernae.
            Como conclusión, se nos muestra la mayor complejidad del urbanismo de la Hispania Citerior. Se pone de relieve los pocos datos que conocemos de algunos asentamientos lo que hace que el trabajo quede cojo en su información.


PUBLICADO POR IVÁN QUESADA


   [1] Fundada sobre una ocupación  indígena.
   [2] Ciudad arrasada por los pompeyanos.
   [3] Fundada ez novo.
   [4] Fundada por masas de población deportadas.

martes, 3 de noviembre de 2015

Domus Fortuna

dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/747601.pdf




Este PDF trata exclusivamente de la Domus Fortuna; está escrito por una profesora de arqueología de la Universidad de Murcia llamada Begoña Soler Huertas en la revista AnMurcia[1].
            Sin lugar a dudas, es un artículo que merece la pena leer si estamos especialmente interesados en las formas arquitectónicas de la vida doméstica romana. El escrito comienza narrando la historia del descubrimiento, allá por el año 1990 cuando se procedió a construir un inmueble en la zona y se realizó un sondeo que dejaba en evidencia una precedente construcción. De esta manera se dio con la Domus Fortuna,  cuya excavación llegaría a su fin once años después, en el 2001.
            Antes de adentrarse en el minucioso análisis de la vivienda procede a presentarnos tanto un plano de Cartago Nova como las estructuras arqueológicas encontradas en la calle colindante[2], la cual estaba por lo visto muy cerca del decumano y en la que se cimentaban sendas insulae, las cuales nos muestra con diferentes planos y fotos, de una calidad un tanto pedestre. La tercera parte del trabajo de la profesora Soler Huertas está centrado en analizar las calzadas de la Calle Duque a las cuales dedica gran tesón hablando sobre los muros y pavimentos que las jalonan al mismo tiempo que advierte el desconocimiento general que tenemos sobre el trazado urbano de Cartago Nova. No obstante, esta presentación de las calzadas no es otra cosa que un exordio para adentrarnos más de lleno en la explicación de ambas insulae, la A y la B, la cual comienza con una árida explicación sobre la largura de los muros para seguir ulteriormente con la descripción constructiva del interior del inmueble así como su decoración como un enlosado con material reutilizado de tégulas, losetas y ladrillos cerámicos en la ínsula A.
            A mitad de la obra se puede ver como el trabajo va dedicado exclusivamente a la Domus Fortuna presentando tanto su longitud como su anchura y sus materiales y técnicas constructivas junto con la amortización de los espacios. Si se me permite la reiteración, se echa bastante en falta el uso de fotografías en mejor calidad, pues las habidas son de una nitidez engorrosa por no hablar de que carecen de color alguno.
            El artículo llega a su fin con una serie de conclusiones que realiza la autora acerca del espacio privado en la ciudad de Cartago Nova. Hace especial hincapié en la separación de las estancias nobles de las del servicio doméstico así como a un supuesto impluvium que hubiese podido hacer de pequeña fuente en el patio central de la vivienda ya que la función de almacenaje de agua está completamente desechada.
            Echando un rápido vistazo a la bibliografía empleada por la progenitora del texto se puede ver una fastuosa documentación caracterizada por una retahíla de títulos dedicados tanto a la pintura como al mosaico sin olvidar por supuesto, las obras dedicadas a los espacios arquitectónicos romanos.

PUBLICADO POR IVÁN QUESADA MAYO


   [1] 16 (2000), pp. 53-85.
   [2] Calle del Duque.

lunes, 2 de noviembre de 2015

La minería romana en la península.

http://digital.csic.es/bitstream/10261/36250/1/Zonas_Mineras_Romanas.pdf




            La siguiente reseña no trata del urbanismo romano ya que o me gustaría ver este laureado blog abarrotada de una temática monótona, por ello he decidido subir este PDF acerca de la minería romana, tema sin duda muy interesante pues Roma es la primera cultura que explota de una manera industrial y mecanizada los asentamientos mineros de la península.
            Se trata de un breve artículo del 2006[1] escrito por Javier Sánchez-Palencia, Almudena Orejas y Luís Carlos Pérez. En mi opinión, a pesar de ser un fugaz artículo, está muy bien estructurado ya que el objetivo base es mostrar al lector como la capacidad romana de aprovechar al máximo los recursos de las tierras tomadas, fue esencial para la expansión de su imperio.
            El texto empieza mostrándonos los antecedentes mineros en tiempos de la República Romana, los cuales sirven como formación para los ingenieros romanos que adquirieron una destreza en el campo que se pone en evidencia en el siguiente trabajo. A continuación se nos muestra las técnicas de extración aurífera así  como el estricto control fiscal del estado sobre la obra minera. No olvidemos que estamos en la península ibérica, territorio en el cual se asentaba el yacimiento de las Médulas, posiblemente el complejo minero más grande  de la Europa antigua.
            Algo que me ha parecido de imperioso interés en el artículo es la explicación de las distintas fases de prospección del oro según Plinio, es decir, las diferentes formas en las que puede aparecer el mineral áureo; en ramales de oro raído que son arrastrados por las corrientes fluviales[2], o el oro que se encuentra directamente en la superficie[3].
            Todo el escrito está plagado de fotos y planos topográficos uqe nos hacen entender de una manera bastante eficaz el funcionamiento y organización del complejo minero. Donde los autores ponen especial interés es en la infraestructura hidráulica ya que  esta es la piedra de toque para la explotación minera en las Médulas de León. Para esto, el texto se ayuda de esquemas bastante explicativos así como el compendio jurídico que impuso Roma sobre este agua, ya que se trataba de un bien estatal el cual estaba protegido como propiedad del fisco. En este apartado se dedica una serie de párrafos a explicar los descubrimientos epigráficos grabados en las piedras de los túneles que nos muestran una milimetrada organización por parte de la ingeniería romana.
            Por último, se dedica unos escuetos párrafos dedicados a los mineros. Se echa por tierra la antigua especulación de población esclava ya que esto hubiese supuesto una pérdida económica terrible para el estado; se aclara que los trabajadores en las minas eran personas jurídicamente libres, pero sin derechos cívicos.


PUBLICADO POR IVÁN QUESADA MAYO


   [1] Publicado en el III Congreso de Obras Públicas Romanas, en Astorga.
   [2] Aurum fluminum ramentis.
   [3] Aurum talutium.